Preocupaciones sobre la transmisión de COVID-19 en el embalaje de alimentos

Desde que comenzó la pandemia de coronavirus a principios de este año, los organismos gubernamentales y los científicos de todo el mundo han estado trabajando diligentemente para determinar cómo se propaga el COVID-19 y cómo protegerse contra él.

Esta es información particularmente importante para las empresas que trabajan directamente con el público, como las empresas de servicios alimentarios y minoristas de alimentos. Saber cómo se propaga el virus y cómo proteger al personal y al público es clave para operar de manera segura durante la pandemia. Hasta la fecha, las investigaciones indican que el coronavirus se transmite principalmente de persona a persona a través de gotitas respiratorias y a corta distancia. Esta información es la base para las medidas de seguridad que se están implementando en las empresas alimentarias como el uso de máscaras obligatorias y marcadores de piso de distancia física.

Preocupaciones en todo el mundo

Recientemente, sin embargo, ha aumentado la preocupación de que COVID-19 se pueda contraer a través del empaque. En Shenzhen y Xian, China, los inspectores de alimentos de la ciudad informaron haber encontrado rastros del coronavirus en los empaques de alimentos importados, como alitas de pollo de Brasil y camarones de Ecuador. A pesar de encontrar trazas de COVID-19 en algunos alimentos importados, los trabajadores que entraron en contacto con los artículos fueron examinados y ninguno había contraído COVID-19. Las investigaciones continúan pero los resultados iniciales indican que la transmisión desde el empaque no es probable.

No hay evidencia de propagación de COVID-19 desde el empaque

Si bien se están realizando investigaciones sobre la fuente de algunos brotes en todo el mundo, no hay evidencia que indique que una persona pueda obtener COVID-19 del empaque, incluso si se encuentran trazas. Esta preocupación surgió al principio de la pandemia, pero aún no ha sido probada en este momento.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) abordó los hallazgos de COVID-19 en el empaque por parte de los inspectores de alimentos en China y ha confirmado que no hay evidencia de que los productos alimenticios o la cadena alimentaria estén contribuyendo a la propagación de COVID-19. La OMS enfatizó que las personas no deben preocuparse por contraer el virus de los alimentos o los envases de alimentos.