Cada año, la Organización Mundial de la Salud impulsa esta fecha para recordar la importancia de una práctica sencilla pero decisiva: la higiene de manos.
En el ámbito alimentario, la correcta higiene de manos es un pilar fundamental para garantizar la seguridad alimentaria, prevenir la contaminación cruzada y proteger la salud de los consumidores.
Claves para la industria de alimentos:
- Reducir riesgos de transmisión de microorganismos patógenos.
- Cumplir con estándares internacionales de inocuidad y calidad.
- Fortalecer la confianza del consumidor en los procesos productivos.
- Promover una cultura de responsabilidad y cuidado en cada etapa de la cadena alimentaria.
Este día es también una oportunidad para reforzar la capacitación de equipos, revisar protocolos y recordar que la higiene de manos no es solo un requisito normativo, sino un acto de compromiso con la salud pública.










